La
cirugía es usada para arreglar o embellecer al cuerpo humano
sin que nadie se indigne por ello. Al contrario: es vista como un
signo que participa de un libre mercado que define los standards
de belleza. Orlan ha decidido usar la cirugía de un modo
muy diferente: en nombre del arte. Con los ojos bien abiertos, la
voz resuelta y plena consciencia durante la operación quirúrgica, su
cuerpo es conectado a distintos sistemas de transmisión interactiva,
combinación de cibernetica y biología. Este ejercicio
de extremo riesgo responde a un grandioso programa de mutación
que la artista efectúa sobre su propio cuerpo en el "teatro
de operaciones". La película está basada en la evolución
y la revolución de su morfología a lo largo de sus
"performances".
